La muestra Picasso. Propaganda y activismo político, ubicada en la Sala de exposiciones temporales (Plaza de la Merced, 13), desvela cómo el artista malagueño utilizó su prestigio para movilizar a la opinión pública en defensa de la paz, la libertad y la democracia, una faceta menos conocida de su biografía y obra.
Comisariada por Rafael Inglada y Carlos Ferrer, la exposición revisa la imagen tradicional del pintor para presentarlo como un impulsor de iniciativas y participante activo en campañas internacionales. Obras como Guernica y la Paloma de la Paz se analizan como símbolos universales de resistencia y esperanza.
A la presentación asistieron Luis Lafuente, director de la Agencia Pública para la Gestión de la Casa Natal de Pablo Ruiz Picasso; los comisarios Rafael Inglada y Carlos Ferrer; Juan Carlos Barroso, responsable territorial en Andalucía de la Fundación ”la Caixa”; y Jesús Cabrera, director de Área de Negocio de CaixaBank en Málaga.
La exposición, que cuenta con la colaboración de la Fundación ”la Caixa”, reúne alrededor de 130 piezas, incluyendo pinturas, dibujos, grabados, carteles, libros ilustrados, revistas y fotografías, además de material documental como recortes de prensa.
El recorrido se divide en ámbitos cronológicos y temáticos, abordando la Guerra Civil española, la colaboración con la Resistencia francesa y el compromiso con el movimiento internacional por la paz, destacando la Paloma de la Paz como símbolo pacifista desde 1949.
La muestra subraya la vinculación de la Paloma de la Paz con Málaga, la Casa Natal del artista y la figura de su padre, José Ruiz Blasco, estableciendo un nexo entre la memoria biográfica y el icónico símbolo del siglo XX.
La exposición cuenta con la colaboración del Museo Reina Sofía, Museo Picasso Málaga, la colección Joseluis Rupérez, los herederos de André Masson, la familia Arias y diversos coleccionistas privados.




