Los resultados de la investigación, que analizó muestras de 189 mujeres una mediana de 11 años después del diagnóstico, muestran que haber recibido quimioterapia no se asoció de forma significativa con una mayor frecuencia de hematopoyesis clonal de potencial indeterminado (CHIP) entre las supervivientes de cáncer de mama estudiadas.
El trabajo, publicado en la revista científica The Breast, ha sido desarrollado por profesionales del grupo de Investigación Clínica y Traslacional en Cáncer de IBIMA y del Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario Virgen de la Victoria, con la participación del Centro de Investigación Biomédica en Red de Cáncer (CIBERONC), la Facultad de Medicina de la Universidad de Málaga, el Laboratorio de Biología Molecular del Cáncer del Centro de Investigaciones Médico-Sanitarias (CIMES) y el Hospital Universitario Clínico San Cecilio de Granada.
La hematopoyesis clonal de potencial indeterminado (CHIP) aparece cuando un grupo de células de la sangre adquiere mutaciones y comienza a multiplicarse. Su presencia no implica leucemia u otra enfermedad hematológica, pero puede asociarse a un mayor riesgo de problemas cardiovasculares o sanguíneos.
El equipo analizó muestras de sangre de 189 mujeres diagnosticadas de cáncer de mama en estadios iniciales o localmente avanzados, recogidas una media de 11 años después del diagnóstico. De ellas, 103 habían recibido quimioterapia y 86 no. Mediante análisis genético avanzado, se estudiaron 100 genes relacionados con estas alteraciones y otras regiones del ADN.
El 28,6 % de las participantes presentó alguna alteración en el grupo de 100 genes analizados, cifra que alcanzó el 35,4 % al ampliar el estudio. Sin embargo, no se encontraron diferencias significativas entre los grupos con y sin quimioterapia. Las alteraciones más relacionadas con el daño por tratamientos fueron muy poco frecuentes más de diez años después del diagnóstico.
Los autores destacan que este es el primer estudio que analiza estas alteraciones a tan largo plazo en supervivientes de cáncer de mama mediante un estudio genético amplio. Los resultados indican que la quimioterapia no se relacionó con una mayor presencia de alteraciones clonales en la sangre más de una década después del tratamiento. No obstante, el estudio no permite conocer la evolución en los primeros años ni descarta cambios concretos en algunas pacientes.
Los investigadores señalan la necesidad de "nuevos estudios con muestras recogidas en distintos momentos para conocer mejor su evolución desde el diagnóstico hasta la supervivencia a largo plazo".




