Este evento especial, concedido por la Santa Sede, conmemora el traslado de la Virgen del Rocío a su pueblo de Almonte y se extenderá hasta el 31 de mayo de 2027, Domingo de Pentecostés. La ceremonia de apertura tuvo lugar ante el monumento de la coronación canónica de la Virgen, presidida por el obispo de Huelva, Santiago Gómez Sierra.
El acto comenzó con la lectura de una carta a los rocieros por parte del secretario de la Hermandad Matriz, Manuel Simón Arangüete, quien invocó la intercesión de la Virgen para que este tiempo sea de penitencia y reconciliación. Posteriormente, el párroco de Almonte, Francisco Miguel Valencia, leyó el decreto de la Penitenciaría Apostólica, otorgando la indulgencia plenaria bajo las condiciones habituales.
La comitiva litúrgica, acompañada por la escuela de tamborileros de la Matriz, peregrinó hasta el Santuario. Allí, el obispo Santiago Gómez Sierra ofició la celebración eucarística. Durante su homilía, destacó que el jubileo es una oportunidad de gracia para "volver a empezar" y que la indulgencia plenaria es una expresión de la misericordia divina orientada a la conversión.
El obispo enfatizó la importancia de mirar a la Virgen María para comprender la conversión: "Para saber como se vive la conversión tenemos que mirar a la Virgen María". La oración final, que se repetirá durante el jubileo, fue una invocación a Santa María del Rocío para que guíe a los fieles.
Este Año Jubilar, el primero vinculado al traslado de la Virgen a Almonte, busca ser un tiempo de renovación espiritual para los devotos, quienes podrán beneficiarse de la indulgencia plenaria peregrinando allí donde se encuentre la Virgen del Rocío.




