El suceso ocurrió alrededor de las 10:36 horas en una casa de campo situada en la barriada de Aljariz. La menor, cuya familia no reside en el municipio, se encontraba en la vivienda con varios familiares, incluyendo tíos y la abuela, mientras se preparaba el desayuno.
Según fuentes cercanas al caso, la piscina de la finca rural, cedida por un amigo de la familia, contaba con un vallado perimetral y una puerta con cerrojo. La niña, sin embargo, habría logrado abrir el acceso por sí misma y llegar al agua.
Los presentes iniciaron maniobras de reanimación tras percatarse de la ausencia de la menor y localizarla en la piscina. Efectivos de la Guardia Civil, el Centro de Emergencias Sanitarias 061 y la Policía Local se desplazaron al lugar. El alcalde de Antas, Pedro Ridao, confirmó que la Policía Local acudió con desfibriladores municipales y actuó coordinadamente con las ambulancias movilizadas.
A pesar de los prolongados ejercicios de reanimación cardiopulmonar, los sanitarios no pudieron salvar la vida de la niña. El servicio de emergencias 112 activó el protocolo de apoyo psicológico para los familiares. La Policía Judicial se ha hecho cargo de las diligencias y del levantamiento del cadáver.
El alcalde Pedro Ridao lamentó profundamente lo sucedido, calificando la intervención como "momentos muy difíciles" y "críticos". El Ayuntamiento de Antas tiene previsto declarar un día de luto oficial por el fallecimiento.




