El paisaje del Levante almeriense ha quedado cubierto de ceniza tras un devastador incendio forestal. En respuesta, los municipios de Bédar, Los Gallardos, Antas y Lubrín han activado una red de apoyo para ayudar a los afectados. El Ayuntamiento de Bédar ha puesto en marcha una oficina especial de atención al ciudadano desde el pasado lunes 13 de julio para guiar a los damnificados en el papeleo y las reclamaciones de sus pérdidas, con el objetivo de agilizar el proceso y evitarles un castigo administrativo adicional.
Los equipos técnicos trabajan en la recopilación de datos de los propietarios para tener la documentación lista cuando se aprueben las ayudas estatales. Los vecinos que han podido regresar a sus parcelas ya notifican los daños sufridos en sus viviendas. Paralelamente, surge la crítica sobre la rigidez de las normas de limpieza de montes, que dificultan la prevención. Un vecino de la zona, Iván, lamenta que no se permita a la gente del campo realizar labores de mantenimiento que podrían haber ayudado a contener el fuego y facilitar las vías de escape.
La falta de mantenimiento de caminos rurales y accesos dificultó las tareas de extinción y escape. Iván señala que se les negó el permiso para desbrozar y arreglar caminos que podrían haber servido como vías de evacuación. Critica la paradoja de que limpiar maleza o crear cortafuegos pueda acarrear multas elevadas, mientras que el pastoreo tradicional, realizado por vecinos como su propio vecino con sus rebaños de cabras, ha sido clave para frenar el avance del fuego de forma natural.
Ante la catástrofe material y la pérdida de fauna, cazadores locales de Bédar se han organizado para repartir comida y agua en puntos clave de la sierra, ayudando a los animales supervivientes. La iniciativa ha sumado voluntarios de toda la provincia, que patrullan para colocar alimento y agua, especialmente para especies vulnerables como las tortugas terrestres. Los voluntarios conocen la sierra y sitúan los puntos de auxilio en zonas de refugio instintivo para la fauna.
Esta labor de voluntariado ambiental se coordina con el Ayuntamiento de Bédar. El alcalde, Ángel Collado, ha elogiado el esfuerzo colectivo y la valentía de las cuadrillas que ayudan a los animales desamparados. El consistorio está preparando el terreno para las ayudas oficiales, recopilando información detallada sobre el impacto del incendio en el término municipal. Collado ha lanzado un mensaje de esperanza, confiando en el carácter luchador de los vecinos y prometiendo el apoyo del Ayuntamiento para la recuperación del municipio.




