El secretario general del PSOE de Almería, José María Martín, ha informado este miércoles de la decisión del partido tras la votación en pleno. Según Martín, los ediles no han respetado las directrices marcadas por los órganos del partido, que exigían votar a favor de la anulación de la licencia.
Martín ha reiterado que la postura del PSOE respecto a El Algarrobico es clara: cumplir las resoluciones judiciales que obligan al Ayuntamiento de Carboneras a anular la licencia municipal. Ha enfatizado que esta anulación es una exigencia judicial y un paso previo indispensable para la demolición del hotel, tal como han dictaminado el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía y el Tribunal Supremo.
El dirigente socialista subrayó que la anulación de la licencia era la posición que debía haber sido adoptada en el pleno, una directriz que fue comunicada explícitamente tanto a la dirección local del PSOE de Carboneras como a su grupo municipal. El PSOE considera que el derribo del hotel no puede sufrir más demoras tras más de dos décadas de litigios.
Respecto a las posibles consecuencias para los concejales expedientados, Martín señaló que el procedimiento estatutario determinará si derivan en expulsión, una vez se dé traslado a los interesados y los órganos competentes del partido tomen una decisión.
La decisión de la dirección provincial se produce después de que el portavoz socialista en el Ayuntamiento de Carboneras, José Luis Amérigo, junto a otros cuatro ediles, apoyara la propuesta de un concejal no adscrito para posponer la decisión y recabar más informes jurídicos y económicos sobre las repercusiones patrimoniales de la anulación de la licencia, concedida a Azata del Sol en 2003.
Horas antes, la portavoz parlamentaria del PSOE-A, María Márquez, ya había adelantado que la formación tomaría "medidas reglamentarias" ante la actuación de los concejales, calificando el hotel como un "monumento a la barbaridad medioambiental".




