La silueta urbana de Cuevas del Almanzora ha experimentado un cambio significativo esta semana con la demolición parcial de la torre de la Iglesia de San Francisco. Esta medida, ejecutada por el Obispado, se ha presentado como una “medida de extrema urgencia” ante el avanzado deterioro estructural del edificio y el riesgo de derrumbe que habían señalado los técnicos.
Un informe técnico elaborado por el arquitecto del Obispado de Almería detallaba que la torre representaba una “amenaza de derrumbe inminente”, poniendo en peligro tanto a los transeúntes como a los residentes de la calle Convento. La situación se había vuelto crítica tras años de incertidumbre y, en particular, después de los movimientos sísmicos registrados en julio de 2025. El documento también indicaba que la estructura ya estaba apuntalada en su base y que cualquier movimiento horizontal podría provocar un “colapso descontrolado”.
“"No es grato demoler parte de un edificio histórico, pero la prioridad absoluta es la seguridad de las personas."
La demolición parcial se ha considerado la única “vía necesaria para poder reconstruir el elemento en el futuro”. Aunque el Ayuntamiento había intentado previamente rescatar el edificio con proyectos como el auditorio de la Escuela de Música en 2017 o la Ciudad de la Música en 2022 con fondos Next Generation, estas intervenciones no pudieron llevarse a cabo al no ser el edificio de titularidad municipal, requisito indispensable para acceder a financiación pública.
Con esta intervención de emergencia, se busca solucionar el “estado de ruina” del templo. Una vez eliminado el riesgo de siniestros, el Obispado y el Ayuntamiento podrán acordar una futura cesión y optar a la financiación necesaria para una restauración integral, con el objetivo de convertir la Iglesia de San Francisco en un “espacio cultural de referencia” para la ciudadanía.




