El delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández, ha insistido este miércoles en la postura del Ejecutivo de Pedro Sánchez para avanzar en la demolición del hotel de El Algarrobico. Esta declaración se produce a pesar de que cinco concejales socialistas apoyaran en el Pleno de Carboneras posponer la votación para anular la licencia de obras del inmueble, un paso previo necesario para su derribo.
Fernández, en declaraciones a los medios en Sevilla, admitió desconocer los detalles de la decisión de los concejales socialistas, quienes se unieron a la petición de un concejal no adscrito para aplazar la decisión que debía dar cumplimiento al mandato judicial del TSJA. No obstante, el delegado expresó la «absoluta contundencia» con la que el Gobierno y el PSOE apoyan la nulidad de la licencia concedida a Azata del Sol en enero de 2003, otorgada bajo mandato socialista en el Ayuntamiento.
El acuerdo de pleno buscaba cumplir las sentencias que obligan a la revisión de oficio del permiso municipal que permitió la construcción en terrenos protegidos del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar. «La demolición tiene que llegar y tiene que llegar ya, lo antes posible, para que de una vez por todas borremos de nuestra imagen ese desmán urbanístico, ese auténtico atentado al patrimonio ambiental», afirmó Fernández.
Las declaraciones del delegado se produjeron poco antes de que el PSOE anunciara, a través del secretario provincial socialista en Almería, José María Martín, la apertura de expedientes a los cinco concejales implicados. Martín señaló que «no se han respetado las directrices» del partido, defendiendo que la posición del PSOE ante El Algarrobico es «inequívoca» y pasa por cumplir las resoluciones judiciales.




