La llegada de esta tubería de grandes dimensiones, con 2,5 metros de diámetro y 10 centímetros de espesor, representa un avance crucial para el proyecto de la nueva conducción de salmuera y toma de agua de la desaladora del municipio. Este proyecto es desarrollado por una UTE compuesta por varias empresas del sector.
El transporte de la tubería, dividida en tres tramos, ha sido una operación compleja y pionera en España. Fue remolcada por el buque Chelly-N desde Noruega, cruzando el Mar del Norte, el Canal de la Mancha y el Atlántico, hasta alcanzar el Mediterráneo a través del Estrecho de Gibraltar.
“"Su transporte ha sido en sí mismo una operación singular."
Esta infraestructura conectará el nuevo sistema de captación de agua con la desaladora, reemplazando una toma antigua de menor diámetro. Se espera que la nueva tubería, que se instalará a una profundidad de -30 metros, aumente la capacidad y garantice un caudal óptimo, además de ofrecer mayor durabilidad y resistencia a la corrosión.
El proceso de instalación en el mar es una de las fases más delicadas del proyecto, implicando el lastrado inicial de los tubos, su remolque con una pontona y un fondeo controlado con la ayuda de buzos para encajarlos en una zanja previamente dragada. En esta operativa participan embarcaciones especializadas y un equipo de unas veinte personas.
“"Permite aumentar la capacidad y garantizar un caudal óptimo, además de ofrecer una mayor durabilidad y resistencia a la corrosión."
Actualmente, los trabajos se concentran en la ejecución de la arqueta de conexión, una estructura de gran envergadura donde confluirán las nuevas conducciones con las existentes. Este avance permitirá dotar a la desaladora de un sistema propio, más eficiente y sostenible, reforzando el suministro para consumo humano y regadío en la zona.




