La decisión del Comité de Competición llega tras los incidentes registrados en el acta arbitral por la colegiada en el encuentro de la última jornada de División de Honor Sénior contra el CD Benagalbón. El partido, correspondiente a la jornada 30, finalizó con siete expulsiones en el equipo local, cinco por roja directa y dos por doble amonestación, además de nueve tarjetas amarillas.
Ante esta situación, el club de Villacarrillo emitió un comunicado expresando su "más absoluta indignación" por lo que consideraron decisiones arbitrales que "marcaron un claro desequilibrio". La entidad subrayó que el contenido del acta "no refleja en absoluto lo sucedido en el terreno de juego", ofreciendo una versión que consideran "muy alejada de la realidad" y exigiendo respeto para sus jugadores y afición.
Las alegaciones presentadas por el Villacarrillo CF fueron desestimadas por el Comité Territorial de Competición Senior. El ente federativo justificó su decisión argumentando que el club "se limita a realizar un relato subjetivo de los hechos recogidos en el acta, sin aportar elemento de prueba alguno que acredite sus manifestaciones y haga quebrar la presunción de veracidad del acta".
Entre las sanciones individuales, un jugador deberá cumplir 22 partidos de suspensión, otro 16 partidos por dos agresiones, y un tercero ocho partidos por insultar y empujar a un juez de línea. El entrenador y un miembro del staff técnico también han sido sancionados con dos partidos cada uno por protestar, mientras que otros dos jugadores recibieron un partido por sus expulsiones. La gravedad del castigo implica, además, la pérdida de dos puntos para el Villacarrillo CF en la clasificación general, lo que podría afectar su permanencia en la categoría.
“"No me esperaba esta sanción tan descomunal. Es una barbarie. Lo mío es desproporcionado por lo que pasó en el campo y por las mentiras que la colegiada puso en el acta."
El Comité Territorial de Competición también ha abierto un expediente al delegado de campo, concediéndole un plazo de tres días hábiles para presentar alegaciones. Se le imputa un posible incumplimiento de sus obligaciones que pudo haber puesto en peligro la integridad física de los árbitros, directivos, futbolistas y técnicos. Asimismo, se ha solicitado un informe adicional a la árbitra para que aclare las actuaciones durante los hechos.
El jugador con la sanción más severa, de 22 partidos, ha expresado su estupefacción, calificando la decisión de "barbarie" y "desproporcionada". Ha manifestado que ha experimentado cuadros de ansiedad y que considera injusta la sanción, especialmente al compararla con otras en el fútbol profesional. El club tiene previsto elevar sus alegaciones al Comité de Apelación e incluso al Tribunal Administrativo del Deporte de Andalucía (TADA).




