Este jueves, 23 de abril, se ha presentado esta iniciativa que busca fomentar la conexión con la naturaleza y el patrimonio local. La ruta, diseñada para todos los públicos, parte desde la explanada del pabellón polideportivo y se adentra en caminos rurales tras atravesar algunas calles del núcleo urbano.
El proyecto ha sido fruto de la colaboración entre el Ayuntamiento de Medina Sidonia, el alumnado del IES San Juan de Dios y diversas asociaciones locales como la Agrupación Asidonense Amigos de la Naturaleza (ANA), la Asociación Ciclista Las 60 Pulsaciones, Assido Senderismo y la Asociación Deportiva El Cerníkalo, todas ellas integrantes de la Plataforma en Defensa de los Caminos Públicos de Medina.
El sendero Cerro de las Madres ofrece dos variantes: una corta de unos 3 kilómetros y otra más extensa, conocida como “Vuelta del Majara”, que alcanza los 6 kilómetros y presenta un mayor desnivel. Ambas opciones confluyen para regresar al punto de inicio, permitiendo a los senderistas disfrutar de enclaves como la Fuente Grande y la Fuente Chica.
El recorrido se caracteriza por un paisaje de huertas y pequeñas haciendas agrícolas, con cultivos, árboles frutales y zonas de pasto. Desde el sendero se pueden apreciar amplias vistas panorámicas de Medina Sidonia y comarcas cercanas, incluyendo la campiña jerezana, la bahía de Cádiz y espacios naturales protegidos como los parques naturales de Los Alcornocales y la Sierra de Grazalema. La zona es rica en flora mediterránea y fauna, destacando aves rapaces, pequeños mamíferos y reptiles.
Además de su valor paisajístico, la ruta posee un notable interés histórico. El Cerro de las Madres, uno de los cuatro promontorios de Medina Sidonia, fue un asentamiento de los primeros pobladores antes de la llegada de los fenicios, con vestigios que se remontan a la Edad del Bronce Final Precolonial. Las fuentes a sus pies, como la Fuente Grande y la Fuente Chica, fueron vitales para el abastecimiento de agua de la población durante siglos, formando parte del patrimonio cultural local.




