Con la llegada de la primavera de 2026, la tradicional almadraba de Barbate ha dado comienzo a su campaña anual de pesca de atún rojo. La primera 'levantá' ha resultado en la captura de medio centenar de ejemplares, destacando por su tamaño y calidad, lo que genera grandes expectativas para el resto de la temporada que se extenderá hasta junio.
El proceso de la 'levantá', un ritual milenario, moviliza a unas 70 personas, entre buzos y almadraberos, que trabajan en un complejo sistema de redes calado con 500 anclas. La empresa Petaca Chico, gestora de la atunara barbateña, ha supervisado esta primera jornada, en la que los pesos de los atunes, algunos superando los 350 kilogramos, se 'cantan' con entusiasmo desde la embarcación 'testa'.
“"Vienen muy bien de grasa y son adultos bastante grandes. Eso nos da mucha satisfacción y mucha esperanza de que la campaña sea buena."
La particularidad de esta primera 'levantá' ha sido su horario vespertino, dictado por la marea vaciante que facilita las maniobras. A pesar de un breve retraso, la pericia de los profesionales permitió completar la operación con éxito, demostrando la adaptación a las condiciones naturales del mar. La imagen de los atunes siendo izados del agua, ya inertes, es descrita como casi mística, un símbolo de la riqueza marina de la región.
La campaña de atún rojo en Barbate no solo es una actividad económica crucial para la localidad, sino también una tradición arraigada que celebra la abundancia de sus costas. La calidad de los primeros ejemplares capturados refuerza la esperanza de una temporada próspera, consolidando la reputación del atún rojo salvaje de la zona como un manjar de alta calidad.




