Durante tres jornadas, Comares se transformó en un espacio de aprendizaje fotográfico, enfocado en educar la mirada y enseñar a descubrir historias en los detalles cotidianos. El taller, dirigido por Mariano Pozo, responsable de la Escuela Nómada f22 y patrocinado por la Fundación Unicaja, estaba destinado a los residentes del municipio.
La iniciativa comenzó con una sesión teórica sobre composición, encuadre, luz y narrativa visual, haciendo hincapié en la observación y la búsqueda de belleza en escenas habituales. Los asistentes compartieron experiencias, entendiendo la fotografía como una herramienta de expresión emocional.
La segunda jornada se desarrolló en las calles de Comares, donde los participantes, con móviles y cámaras, practicaron lo aprendido. Fachadas, sombras y detalles del día a día se convirtieron en protagonistas, ayudando a los asistentes a ver su propio pueblo con una nueva perspectiva.
El taller concluyó con una exposición en la biblioteca municipal, mostrando los trabajos de los alumnos y reflejando su evolución técnica y sensibilidad. El alcalde de Comares, José Miguel Ruiz Padilla, asistió a la inauguración, destacando la importancia de estas iniciativas para la vida cultural rural.
“"Gracias a la Escuela Nómada y a la Fundación Unicaja por este tipo de iniciativas acercando el mundo de la fotografía al mundo rural, dando la oportunidad a nuestros vecinos de perderse por nuestras calles para plasmar su pueblo en esta exposición y disfrutando además del desarrollo de esta iniciativa."
Más allá de las imágenes, el taller promovió la idea de que la fotografía puede ser una forma de detener el tiempo y redescubrir la realidad de manera más consciente.




