La Guardia Civil ha desmantelado una red criminal que operaba en la comarca de la Axarquía, dedicada a falsificar testamentos y apropiarse de cuentas bancarias pertenecientes a expatriados vulnerables. La operación, denominada 'Donova', se ha saldado con tres arrestos en Nerja y 11 personas investigadas.
El esquema de blanqueo de capitales de la banda salió a la luz después de que el departamento de fraudes de un banco español detectara retiradas de efectivo sospechosas de la cuenta de un cliente británico de avanzada edad. Los investigadores descubrieron que la cuenta estaba siendo controlada por una abogada de Nerja que se había otorgado plenos poderes. Los agentes hallaron documentos falsificados para hacer que el titular británico pareciera 20 años más joven, cuando en realidad ya había fallecido.
La policía identificó a esta abogada y a otro abogado de un bufete diferente en Nerja retirando grandes sumas de efectivo de cajeros automáticos. Ambos trabajaban para firmas especializadas en bienes raíces y herencias para residentes extranjeros en la zona oriental de la costa malagueña. La cuenta británica intervenida presuntamente se utilizó para desviar una importante herencia perteneciente a otra víctima: una mujer extranjera que había fallecido sola en una residencia de Nerja tras sufrir problemas de salud mental.
Los abogados presuntamente falsificaron un testamento manuscrito para hacerse con el control de su patrimonio. Utilizaron a otros miembros de la banda como testigos falsos para validar la escritura e inventar una relación sentimental entre la fallecida y el hombre británico muerto. Posteriormente, la banda contactó al hijo legítimo de la mujer, residente en Suiza. Uno de los abogados arrestados convenció al hijo para que les otorgara poder notarial para gestionar un apartamento que su madre poseía en Nerja. El hijo nunca recibió parte de su herencia y denunció el fraude a las autoridades suizas.
Un tercer abogado, familiar directo de uno de los principales sospechosos, también fue detenido por su implicación directa en el esquema. La banda blanqueaba sus beneficios ilícitos a través de donaciones simuladas de propiedades, ventas ficticias de vehículos y fondos de inversión. La policía registró siete propiedades en Nerja y Almuñécar, incautando 200.000 euros en efectivo, joyas, dispositivos electrónicos y documentos financieros de las víctimas fallecidas. La investigación sigue abierta para determinar si existen más víctimas.




