La congestión se concentra en puntos clave como el trayecto entre La Cerradura y El Corche, así como en la conexión hacia Granada y Dúrcal. La situación se ha visto agravada por el flujo de vehículos durante la actual operación salida, generando molestias entre los usuarios de la vía.
Los conductores han manifestado su malestar por la prolongación de las obras destinadas a mejorar la seguridad en los túneles. Según los testimonios recogidos, la falta de señalización adecuada y la ausencia de rutas alternativas han complicado el tránsito, sumado a una percepción de escasa presencia de agentes de tráfico en la zona.
El descontento se centra en la gestión de los trabajos de mantenimiento, que los usuarios consideran que deberían haber sido priorizados para evitar el impacto actual en la movilidad. La demanda principal de los afectados es una solución inmediata que permita agilizar el paso por esta infraestructura estratégica.




