Los hechos ocurrieron durante un punto de verificación de alcohol y drogas establecido por el Subsector de Tráfico. Al recibir el alto, el conductor aceleró bruscamente para eludir a los agentes, iniciando una persecución que se prolongó durante nueve kilómetros.
La conducción, calificada por las autoridades como temeraria, finalizó cuando el vehículo perdió el control y quedó inmovilizado en una zona de grava. Tras el registro del habitáculo, los agentes localizaron la sustancia estupefaciente oculta en el interior del coche.
El arrestado se enfrenta a cargos por un delito contra la salud pública y otro contra la seguridad vial, este último por conducir con manifiesto desprecio por la vida de los demás. El caso ha sido puesto a disposición judicial conforme a lo establecido en el Código Penal.




