El escritor jiennense Raúl Cueto está viviendo un momento especial con la adaptación cinematográfica de su novela Mandylion, que se está rodando en diversos puntos de la provincia de Jaén. Estos enclaves se transforman en escenarios de ficción, convirtiéndose en protagonistas de la historia.
La génesis de Mandylion se remonta a 2014, cuando Cueto, aprovechando un periodo de mayor tiempo libre, concibió un proyecto de novela histórica con elementos de thriller. Lo que inicialmente fue una investigación policial, evolucionó para incorporar la rica historia del Santo Reino de Jaén, convirtiéndose en una obra que el autor describe como “más que una novela, un trabajo de investigación enmarcado dentro de una trama policial”.
“"Tenía claro que la primera novela debía situarla en un entorno familiar, y qué mejor sitio que Jaén y su provincia. Siempre se ha dicho que Jaén es un paraíso, y lo es. Es un verdadero escenario cinematográfico y de novela."
La elección de Jaén como telón de fondo no fue casual. Para Cueto, el valor histórico y la belleza del lugar lo hacen un escenario privilegiado. Esta visión es compartida por el director Luisje Moyano, quien, junto al autor, considera a la ciudad no solo un decorado, sino un personaje vital que articula la trama de la película.
La novela destaca por su compleja mezcla de géneros y un profundo simbolismo, donde cada detalle, desde el orden de los capítulos hasta las frases en latín, contiene pistas para el lector. A pesar de esta complejidad, Cueto subraya la distinción entre la ficción policial y la rigurosa investigación histórica que sustenta la obra.
El salto al cine se materializó tras una llamada de Luisje Moyano. Cueto participó activamente como guionista en la adaptación, un proceso que describe como un sueño hecho realidad. Ver a sus personajes cobrar vida en el set de rodaje es una experiencia “surrealista” y emocionante para el escritor, quien valora el acierto del casting y la profesionalidad del equipo.
Aunque reconoce las diferencias entre el lenguaje literario y el cinematográfico, Cueto confía en que la película capturará la esencia de su obra y rendirá un homenaje a Jaén. La historia, vista a través de los ojos del protagonista, el policía Mario Sonseca, busca emocionar tanto a los conocedores de la provincia como a quienes la descubren por primera vez.




