El suceso ha obligado a activar los protocolos de actuación previstos ante este tipo de incidencias, impidiendo el uso normal de las instalaciones y requiriendo trabajos de limpieza y desinfección.
Efectivos de la Policía Local se desplazaron al lugar para realizar las diligencias oportunas. Los primeros indicios, según ha informado el Consistorio, sugieren que el incidente podría haber sido intencionado, enmarcado en lo que se conoce como el "reto marrón".
El Ayuntamiento ha condenado "enérgicamente" estos actos, destacando el riesgo para la salud de los usuarios y el perjuicio para los vecinos al suspender un servicio municipal.
La piscina permanecerá cerrada hasta completar los protocolos de limpieza, desinfección y saneamiento exigidos por la normativa sanitaria. El Consistorio informará sobre la reapertura una vez finalizadas estas actuaciones, apelando al "civismo, al respeto por lo público y a la convivencia ciudadana".
Este tipo de incidentes no son nuevos en la provincia. El verano pasado, el "reto marrón" obligó al cierre de varias piscinas en la capital jiennense y en otros municipios como Villacarrillo y Cortijos Nuevos, en Segura de la Sierra. Estos actos suelen requerir el cierre de la instalación durante 24 o 48 horas para la descontaminación del agua.




