Jaén, entre las zonas andaluzas con mayor riesgo por calor extremo y menos refugios climáticos

Un estudio reciente destaca la vulnerabilidad de la provincia de Jaén ante las altas temperaturas y la escasez de espacios de refrigeración.

Imagen genérica de tierra agrietada por el calor extremo en un paisaje andaluz.
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Imagen genérica de tierra agrietada por el calor extremo en un paisaje andaluz.

Un estudio reciente, elaborado por investigadores de las universidades de Granada, Almería y Málaga, sitúa a la provincia de Jaén entre las áreas del interior andaluz con mayor riesgo térmico y menor accesibilidad a refugios climáticos.

La investigación, publicada en la revista International Journal of Disaster Risk Reduction, analiza la combinación de temperaturas extremas, la vulnerabilidad social de la población y la disponibilidad de espacios de protección en Andalucía. Sus conclusiones son cruciales para una planificación urbanística más efectiva frente al cambio climático.
Más de la mitad de la población andaluza reside en zonas clasificadas con alta o muy alta prioridad para la intervención pública ante el riesgo de calor extremo. El estudio subraya que los impactos del calor no afectan por igual a todos los ciudadanos, siendo las personas mayores, con bajos ingresos o en situación de aislamiento, las más vulnerables.
Los valores más elevados del índice de riesgo térmico se concentran en el interior de Andalucía, destacando Jaén, Sevilla y Córdoba, así como algunas áreas de Granada y Málaga. Estas zonas experimentan temperaturas extremas con mayor frecuencia debido a factores climáticos y geográficos, a diferencia de las provincias costeras como Cádiz, Huelva o la propia Málaga, donde la influencia marítima modera el clima.
Además, el informe señala una mayor vulnerabilidad social en muchos territorios del interior andaluz, incluyendo el jiennense. Las áreas rurales y ciertas zonas urbanas con población envejecida y menores niveles de renta presentan los índices de vulnerabilidad más altos.
En cuanto a la accesibilidad a refugios climáticos, el estudio evalúa una red potencial de 10.458 puntos en Andalucía, que incluyen espacios al aire libre (como playas y zonas verdes) e interiores (edificios religiosos y bibliotecas). Sin embargo, las provincias del interior, como Jaén, Córdoba y Sevilla, muestran niveles de accesibilidad muy bajos o bajos, lo que contrasta con las zonas costeras y grandes áreas metropolitanas que registran una accesibilidad media o alta.
Esta disparidad implica que las poblaciones del interior, a menudo con mayor exposición térmica, disponen de menos espacios cercanos donde resguardarse durante episodios de calor extremo. Al combinar la vulnerabilidad social y la accesibilidad a estos refugios, el estudio identifica a Jaén, junto con Granada y Sevilla, como áreas prioritarias para la intervención pública.
Los investigadores concluyen que estos hallazgos reflejan desigualdades territoriales en la protección contra el calor extremo y enfatizan la necesidad de expandir la red de refugios climáticos, especialmente en las zonas interiores y rurales. Andalucía es una de las regiones europeas más expuestas al calentamiento global, con proyecciones que indican un aumento significativo de días de calor extremo y noches tropicales en las próximas décadas.