Los trabajos arqueológicos en Jaén avanzan para restaurar y conservar la que se considera la almazara romana más importante de la península ibérica, junto a la villa aledaña de la época Flavia. Este centro de producción oleícola, que data de finales del siglo I d.C., funcionó a pleno rendimiento hasta el siglo III, con estructuras adicionales del siglo IV.
Según el arqueólogo municipal, Juan Luis Martínez, la almazara destaca por su gran tamaño, con seis vasos o prensas interconectados para el tratamiento del aceite. Actualmente, se trabaja en la estabilización de los muros de piedra milenarios para permitir su visita pública una vez concluyan las actuaciones.
Alrededor de la almazara se han identificado estancias destinadas al almacenamiento y otras actividades relacionadas con la elaboración del aceite, así como estructuras vinculadas a la villa, cuya funcionalidad exacta aún se investiga. Se confirma que este centro era uno de los más relevantes en Hispania hace 2.000 años, con altas probabilidades de que su aceite llegara a Roma.
Adyacente a la almazara se encuentra una villa romana, comparable a un cortijo moderno, donde los arqueólogos han descubierto recientemente una nueva sección de mosaicos. Estos mosaicos, situados en el peristilo, presentan motivos geométricos en tonos blancos, negros y rojos, y están siendo restaurados por un equipo especializado.
Además de los mosaicos, han aparecido la basa de una columna y un capitel de piedra tallada, que ofrecen pistas sobre la construcción de la villa. El impluvium, la estructura hidráulica central, se conserva en perfecto estado, demostrando la eficacia constructiva romana incluso tras las recientes lluvias invernales.
La zona recreativa de la villa, datada como muestra de la época Flavia, conserva sus ladrillos originales. Aún queda por excavar el resto de las estancias, lo que promete revelar más sobre la riqueza de este yacimiento.
Los trabajos de conservación y restauración de la almazara y la villa, retomados tras las primeras intervenciones en 2005, se completarán con el Centro de Innovación del Paisaje Olivarero. Este espacio será visitable a través de pasarelas y servirá para explicar la cultura del olivar, además de acoger catas y actividades relacionadas con el aceite de oliva, el patrimonio y el turismo sostenible.




