El Mesón El Molino de Alájar se ha convertido en un destino de interés para quienes buscan una experiencia gastronómica diferente. Este establecimiento ha logrado preservar la esencia de su estructura original, integrando elementos como la piedra y la madera, para ofrecer un ambiente que transporta a los comensales a través del tiempo.
La propuesta culinaria del mesón se centra en el producto local y las recetas tradicionales de la sierra. Entre los platos más elogiados por los visitantes se encuentran los revueltos con jamón ibérico y chorizo, así como una variada selección de croquetas caseras, que incluyen sabores como queso, bacalao, gambas al ajillo, espinacas con piñones y jamón, e incluso de chocolate.
Las carnes también ocupan un lugar destacado en la carta, siendo la presa ibérica a la brasa uno de los platos más solicitados, servida con patatas recién cortadas. Recientemente, el arroz de carrillera con setas ha captado la atención por su contundencia y sabor, describiéndose como un plato que se deshace en la boca.
El restaurante, que opera principalmente los fines de semana al mediodía, es un punto de encuentro ideal para escapadas rurales y rutas gastronómicas por la zona. Además, se distingue por ser un espacio pet friendly, permitiendo a los visitantes disfrutar de su comida en compañía de sus mascotas, una característica cada vez más valorada en el turismo actual.




