La Duna de Bolonia, en Cádiz, forma parte del Parque Natural del Estrecho. Sus dunas, esculpidas por los vientos del Estrecho de Gibraltar, alcanzan hasta 30 metros de altura y albergan un ecosistema único con juníperos, lirios marinos y lotos. La zona, poco desarrollada, atrae a surfistas y bañistas por sus olas y arenas doradas. En sus inmediaciones se encuentra el Yacimiento Arqueológico de Baelo Claudia, un antiguo asentamiento romano. Las cercanas Piscinas Naturales son conocidas por sus aguas 'terapéuticas' y baños de arcilla natural. La duna es un destino ideal para una excursión de un día desde Cádiz.
El Parque Nacional de Doñana, en Huelva, es un humedal reconocido por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. Sus extensos ecosistemas albergan miles de aves, con más de 230 especies registradas, incluyendo una gran población de flamencos que crean una espectacular 'alfombra rosa'. Es también un hábitat crucial para ciervos, el lince ibérico y águilas imperiales. El parque ofrece una diversidad de paisajes que incluyen marismas, lagunas, pinares, dunas, acantilados y 30 kilómetros de playas vírgenes. El cercano pueblo blanco de El Rocio invita a degustar delicias locales como el jamón ibérico y las gambas blancas. Los visitantes pueden disfrutar de cruceros por el río Guadalquivir, avistamiento de fauna y rutas a pie, a caballo o en bicicleta.
Finalmente, El Torcal de Antequera, en Málaga, destaca por sus formaciones rocosas de más de 200 millones de años, modeladas por la erosión eólica, siendo uno de los mejores ejemplos en Europa. Sus laberínticos pasajes, cuevas y simas han servido de escenario para diversas producciones cinematográficas. El Parque Natural El Torcal ofrece rutas de senderismo con vistas impresionantes de Antequera, incluyendo formaciones como 'el Tornillo', declarado monumento nacional. En sus cuevas se han encontrado huellas prehistóricas. El paraje es hogar de una rica flora y fauna, con especies como buitres leonados, cernícalos y búhos reales.




