El fuego, que se declaró en Niebla el pasado 6 de agosto, ha arrasado aproximadamente 330 kilómetros cuadrados de bosques y tierras de cultivo. Las llamas obligaron a evacuar a unas 700 personas de diversas zonas de Huelva y Sevilla, aunque alrededor de 70 residentes ya han podido regresar a sus hogares, según informan medios españoles.
El presidente andaluz, Juanma Moreno, elogió públicamente el trabajo del servicio regional de bomberos forestales, INFOCA, calificando su labor como "admirable" en la extinción de "uno de los incendios más complejos". "Han salvado vidas y hogares y han evitado que el fuego se extendiera mucho más", afirmó en la red social X.
La superficie quemada equivale a unas 45.000 hectáreas, según datos del Gobierno español. Esta cifra solo es superada por el incendio de 2004 en Minas de Riotinto, también en Huelva, que quemó 340 kilómetros cuadrados.
En el conjunto de España, casi 3.000 kilómetros cuadrados han sido calcinados por incendios forestales en lo que va de año, de acuerdo con el sistema europeo Copernicus. Esto sitúa al país en camino de igualar o superar los 3.900 kilómetros cuadrados perdidos el año pasado, la peor temporada de incendios de su historia.
El pasado mes, un gran incendio al oeste de Madrid se convirtió en el mayor registrado en España tras quemar unas 500 hectáreas. A principios de julio, otro fuego mortal en la provincia de Almería causó la muerte de 14 personas, 13 de ellas extranjeros, siendo el más mortífero desde 2005.
El consejero de emergencias de Andalucía, Antonio Sanz, ha indicado que los equipos de extinción seguirán vigilando la zona de Huelva ante el persistente riesgo de nuevos rebrotes.




