El evento tuvo lugar en la pista central de los Campeonatos de Europa Huelva 2026, donde Carolina Marín se despidió del bádminton. La deportista onubense fue ovacionada por su ciudad natal, que le mostró su cariño con aplausos y cánticos.
Este tributo a Marín y a su significativo legado se materializó en una ceremonia memorable, culminando con la elevación de una gran camiseta con su nombre, que ahora cuelga de forma permanente en el Palacio de Deportes, simbolizando su impacto en el deporte.




