El incendio forestal declarado en la provincia de Huelva, en la zona de Niebla, afronta horas decisivas tras una jornada crítica este sábado. Las llamas han afectado ya a más de 4.000 hectáreas, principalmente de eucaliptal, dehesa y pinares, y han obligado a desalojar a un total de 400 personas de los municipios de Berrocal, Marigenta, El Membrillo y El Pozuelo.
Las condiciones meteorológicas adversas, incluyendo altas temperaturas, cambios constantes de viento y la complejidad del terreno, junto con la abundante masa vegetal, han dificultado enormemente las labores de extinción. Esto ha llevado a mantener el nivel 2 de emergencia del Plan Infoca y a un amplio dispositivo conjunto entre la Junta de Andalucía y el Gobierno de España, con la participación de la UME (Unidad Militar de Emergencias) y medios aéreos del Ministerio de Transición Ecológica.
El operativo cuenta con más de 500 efectivos, incluyendo 215 profesionales del Plan Infoca, 250 militares de la UME, bomberos del Consorcio Provincial de Huelva y otros organismos. Se han desplegado hasta 26 medios aéreos simultáneamente y 94 vehículos terrestres, entre ellos autobombas y máquinas pesadas. La complejidad del fuego ha resultado en tres bomberos forestales heridos, dos de los cuales requirieron hospitalización.
A última hora del sábado, el consejero de Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz, informó de "avances" en el control del incendio, destacando el "sellado" de la cola del fuego cerca de la zona del vertedero. El objetivo es consolidar el perímetro para evitar que nuevos cambios de viento extiendan las llamas.
Los presidentes del Gobierno de España, Pedro Sánchez, y de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, han expresado su preocupación por la evolución del incendio y han reconocido la labor de los servicios de emergencia. El delegado del Gobierno en Andalucía, Francisco Toscano, también se desplazó al puesto de mando avanzado para destacar la coordinación institucional.




