La provincia de Huelva ha registrado una sucesión de grandes incendios en la última década, superando en ocasiones las 1.000 hectáreas. Este verano, los fuegos han afectado a más de cuatro veces la superficie que ardió en toda Andalucía el verano anterior. El incendio de Niebla, originado el pasado jueves, ya ha recorrido 20.000 hectáreas y se perfila como el de mayor incidencia del estío, triplicando las cifras de la comunidad autónoma el año pasado (6.327 hectáreas en 2025).
Las llamas han devorado parte del territorio de Niebla, provocando el desalojo de varias aldeas y generando columnas de humo visibles desde localidades cercanas e incluso provincias vecinas. El fuego amenaza con extenderse a municipios sevillanos como El Madroño y Aznalcóllar, y ya se han producido las primeras evacuaciones de poblaciones sevillanas.
La complejidad del incendio de Niebla, con continuos cambios de viento, altas temperaturas y fenómenos convectivos, lo hace impredecible y dificulta las labores de extinción. Los focos secundarios y la rápida propagación obligan a un cambio de estrategia constante, priorizando la seguridad de los operarios y ciudadanos.
Este incendio se suma a una temporada estival complicada en la provincia. A finales de mayo, las llamas afectaron a 500 hectáreas en el Parque Nacional de Doñana. Posteriormente, en junio y julio, se sucedieron otros desastres naturales, como el de Alosno, Gibraleón y Villanueva de los Castillejos, que quemó casi 5.000 hectáreas.
El norte y oeste de Huelva, con extensas superficies forestales, dehesas y especialmente eucaliptales, junto a la orografía complicada y el viento cambiante, crean condiciones propicias para la conversión de incendios en catástrofes gigantescas. En la última década, la provincia ha sido foco principal de grandes desastres ambientales.
Entre los incendios más dramáticos de la década se encuentran el de Doñana en 2017 (más de 10.000 hectáreas), el de Almonaster en 2020 (15.812 hectáreas), considerado el más duro hasta la fecha, y el de La Granada de Riotinto en 2017 (4.168 hectáreas). El incendio de Niebla amenaza con posicionarse entre los más virulentos de esta década.




