La Diputación de Huelva ha puesto en marcha la Mesa de Coordinación de la Ayuda Humanitaria, un órgano diseñado para centralizar y dirigir los esfuerzos de ayuda de la provincia ante emergencias humanitarias. La iniciativa actual se centra en la grave situación provocada por el terremoto que ha afectado a Venezuela.
En la primera reunión de esta mesa, presidida por el presidente de la Diputación, David Toscano, y el vicepresidente José Manuel Zamora, participaron representantes de las principales ONG y entidades con presencia en la provincia, como Cruz Roja, Cáritas Huelva, Bomberos Unidos sin Fronteras, Samu, Asociación Invisible, Huelva en Red (que agrupa a más de treinta entidades) y la asociación de Venezolanos en Huelva.
Tras este encuentro, se establecerán vías de comunicación para coordinar las acciones de ayuda, que se difundirán a través de un folleto informativo para toda la ciudadanía. La Diputación aportará recursos económicos mediante su Fondo de Emergencias para respaldar las intervenciones que ya se están llevando a cabo en las zonas afectadas.
Además, para facilitar la colaboración de los municipios onubenses, la asociación Huelva en Red presentará este martes en el Consejo de Alcaldías a los alcaldes y alcaldesas las formas en que sus ayuntamientos y ciudadanos pueden contribuir al envío de ayuda a Venezuela.
Esta acción se alinea con la línea estratégica 3 del III Plan Director de Cooperación Internacional de la Diputación de Huelva, que busca "brindar una respuesta rápida, coordinada y efectiva" ante crisis humanitarias, fortaleciendo la resiliencia y apoyando la recuperación a largo plazo de las poblaciones afectadas. Un objetivo específico es "colaborar en la coordinación, facilitación y apoyo de las acciones promovidas por organizaciones de la sociedad civil, autoridades locales y otros actores provinciales en situaciones de emergencia o crisis humanitaria."
El mecanismo de coordinación, la Mesa de Coordinación de la Ayuda Humanitaria y de Emergencia, se convoca ante crisis o emergencias sobrevenidas, como ya ocurrió en 2023 tras los terremotos en Turquía y Siria, y en Marruecos, así como en 2022 tras la invasión rusa en Ucrania.




