Tras varios días de intensa lucha, el incendio forestal que afectaba a los municipios onubenses de Villanueva de los Castillejos y San Bartolomé de la Torre ha sido declarado estabilizado. Las llamas han arrasado más de 5.000 hectáreas, pero la favorable evolución de las labores de extinción ha permitido rebajar el nivel de emergencia y autorizar el regreso de los 96 vecinos que habían sido previamente desalojados de sus hogares.
El consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias ha informado que la mejora de la situación, a pesar de las previsiones de viento desfavorable, ha sido clave para estabilizar el fuego. Esta desactivación del nivel de emergencia marca el inicio de la recuperación y el restablecimiento de la normalidad. Como consecuencia, la circulación ferroviaria entre Gibraleón y Calañas, en la línea Huelva-Zafra, ha sido restablecida, al igual que la normalidad en las carreteras de la zona.
Los trabajos se centrarán ahora en el control definitivo y la extinción total del incendio. El consejero ha agradecido la labor de los 512 efectivos movilizados, incluyendo la Unidad Militar de Emergencias (UME), el Plan Infoca, los Bomberos de la Diputación de Huelva y la Guardia Civil, así como el apoyo de las distintas administraciones implicadas.
Momentos de mucha tensión
El consejero ha destacado la satisfacción por los resultados obtenidos, calificando la situación como la mejor posible tras atravesar "momentos de mucha preocupación y tensión". Durante la noche del miércoles, un dispositivo de EMA Infoca con 265 profesionales, reforzado con efectivos de Córdoba, Málaga y Cádiz, trabajó en la consolidación de perímetros y la vigilancia ante posibles reactivaciones, aprovechando las condiciones meteorológicas nocturnas.
La superficie afectada por el perímetro del incendio se estima en unas 5.000 hectáreas, si bien se ha precisado que no toda esta extensión ha ardido por completo. El consejero ha sobrevolado la zona y ha explicado que existen áreas dentro del perímetro que no se han quemado o que conservan capacidad de regeneración natural, aunque reconoce que hay "una amplia zona seriamente afectada".
En cuanto a la naturaleza del terreno dañado, se ha señalado que la mayor parte no corresponde a masas forestales de especial valor ecológico, sino a matorral, pastos y zonas de arbolado. El fuego llegó a amenazar áreas industriales y explotaciones agrarias, pero la rápida actuación de los equipos de emergencia evitó daños mayores, especialmente en la protección de instalaciones industriales y cementeras durante la jornada del martes. Algunas explotaciones agrícolas y ganaderas, como una granja de pavos, sí se vieron afectadas.




