La compañía energética Endesa, mediante su filial de Redes e-distribución, ha completado las labores de acondicionamiento de las masas arboladas situadas cerca de las líneas eléctricas que atraviesan la provincia de Huelva. Estas intervenciones, que han abarcado 5.688 kilómetros de cableado, buscan no solo asegurar un suministro eléctrico fiable y de calidad, sino también contribuir a la preservación del entorno natural.
Consciente de que la red de distribución eléctrica forma parte del territorio y convive con los paisajes por los que transcurre, y dado que el 60% de sus líneas son aéreas y pasan por zonas boscosas, Endesa integra criterios de protección ambiental y de la biodiversidad en la gestión de sus infraestructuras. El objetivo es que la red eléctrica se integre en el entorno y su mantenimiento colabore en su conservación.
Una tarea fundamental consiste en la tala y poda selectiva de árboles, sotobosque y arbustos cercanos a las líneas. Estas acciones se realizan respetando las distancias de seguridad estipuladas por la Administración entre la vegetación y el tendido eléctrico. Esto facilita la coexistencia de la infraestructura con montes y espacios naturales, y juega un papel importante en la prevención de incendios forestales, al crear corredores bajo las líneas aéreas que dificultan su propagación y refuerzan la protección del entorno forestal.
Estos trabajos se ejecutan en estrecha colaboración con la Junta de Andalucía. Se planifican conjuntamente los calendarios de las labores preventivas y se establecen protocolos de actuación ante incendios, incluyendo la desconexión de líneas si los equipos de extinción lo requieren, para garantizar la seguridad del personal en el terreno.
Durante el último año, Endesa ha invertido más de un millón de euros en la provincia para estas labores. Los trabajos se han llevado a cabo en 4.703 kilómetros de líneas de media y baja tensión, y 985 kilómetros de alta tensión. La longitud total de las líneas intervenidas equivale a la distancia entre Huelva y Sudán, lo que subraya la envergadura de estas actuaciones.
Todo el proceso se ha guiado por la normativa nacional vigente, considerando los ciclos de crecimiento de las diferentes especies vegetales y colaborando con las administraciones autonómicas y locales, que señalan el periodo entre octubre y mayo como el más adecuado para la poda.
El compromiso ambiental es un valor primordial para Endesa. Por ello, cada año impulsa estas campañas de limpieza forestal en Andalucía, una comunidad autónoma por la que discurren 132.285 kilómetros de líneas eléctricas.




