En el corazón del Andévalo onubense, la pequeña aldea de El Buitrón, perteneciente al municipio de Zalamea la Real, se alista para uno de los eventos más significativos de su calendario anual. Del 1 al 3 de mayo, sus calles se transformarán para acoger las Fiestas de la Santa Cruz, una celebración que va más allá de lo meramente festivo para convertirse en una profunda expresión cultural y comunitaria.
Con una historia que se remonta a más de cuatro siglos, y con la Hermandad ya reconocida en 1588, esta festividad se posiciona como una de las más antiguas de la provincia de Huelva. La tradición no solo ha logrado perdurar en el tiempo, sino que se ha revitalizado a través de las generaciones gracias a la implicación colectiva de todos los vecinos.
Durante estos días, El Buitrón se llena de vida con música, colores vibrantes, el inconfundible aroma de dulces caseros y un palpable fervor religioso. Es un punto de encuentro donde los antiguos residentes regresan, las familias se reúnen y los visitantes tienen la oportunidad de sumergirse en la esencia más auténtica de estas tradiciones ancestrales.
Uno de los momentos más emblemáticos es el “Romero”, un ritual cargado de simbolismo. El viernes, el mayordomo recolecta romero en los alrededores para depositarlo en un lugar cercano. El sábado, acompañado por el otro mayordomo y jinetes, se inicia un recorrido que culmina con tres vueltas a la Cruz y la ascensión a la ermita, donde el romero es ofrendado entre coplas y una atmósfera de gran emoción.
El domingo marca el cierre de las festividades con la elección de los nuevos mayordomos, un momento de gran intensidad para aquellos que han dedicado un año completo a esta responsabilidad. Ser mayordomo implica una dedicación constante, esfuerzo y una implicación total con la comunidad.
La participación de todos es el pilar fundamental de estas fiestas. Desde la elaboración artesanal de dulces típicos como rosas, pestiños, hojuelas, piñonates o alfajores, hasta la organización de cada acto, cada habitante contribuye a mantener viva esta celebración. El cartel de este año, diseñado por Miguel Montaner, captura este espíritu, conectando la Cruz, la Bandera, el romero y las flores silvestres con la primavera y el renacer, valores intrínsecamente ligados a esta arraigada festividad del Andévalo.
Desde el Ayuntamiento de Zalamea la Real se ha extendido una invitación a toda la provincia para que se acerquen a conocer de primera mano esta celebración única, donde la tradición, la fe y la hospitalidad se entrelazan.




