La fiebre por el próximo eclipse solar ha provocado un agotamiento generalizado de las gafas específicas para su observación en Huelva. En las últimas horas, la demanda se ha disparado hasta tal punto que los establecimientos ópticos, así como fabricantes y distribuidores, se han quedado sin unidades disponibles.
Cristina Márquez, propietaria de la óptica Mirarte, describe la situación como "brutal" en comparación con el resto del verano. Muchos ciudadanos han esperado hasta el último momento para adquirir el material necesario, sumado a la intensa difusión del fenómeno en redes sociales y medios de comunicación, lo que ha elevado la expectación.
La demanda no distingue edades, con consultas de personas jóvenes, mayores y, especialmente, familias. "Han venido muchos abuelos con los nietos", señala Márquez, indicando que algunos clientes han llegado a solicitar hasta cinco unidades.
Desde las ópticas se insiste en la importancia de utilizar gafas homologadas y no gafas de sol convencionales para evitar daños en la retina. La recomendación es observar el fenómeno en intervalos cortos, de 20 a 50 segundos, con descansos intermedios.
Se advierte especialmente sobre la precaución con los menores, ya que las gafas estándar pueden desplazarse y dejar entrar luz por los laterales. La supervisión adulta es crucial para asegurar que el dispositivo permanezca bien ajustado. Los especialistas alertan de que las posibles lesiones oculares, como visión borrosa o distorsión de líneas rectas, pueden manifestarse horas o días después de la exposición.
Ante esta situación, algunas ópticas prevén un posible incremento de las consultas oftalmológicas por "miedo", incluso si la observación fue breve, y se están reforzando los servicios de oftalmología. Las existencias de gafas solares se han agotado, convirtiéndose en el bien más buscado en Huelva para contemplar el eclipse, el primero de dos fenómenos astronómicos visibles desde la provincia este año.




