Los hechos se remontan a la madrugada del 26 de agosto de 2023, cuando agentes de la Guardia Civil detectaron una embarcación semirrígida de grandes dimensiones navegando sin luces. Al tocar tierra en la antigua Almadraba, un grupo de doce personas comenzó a descargar la mercancía.
Ante la intervención de la patrulla fiscal de Ayamonte, los implicados huyeron, dejando abandonados en la arena 59 fardos de hachís, envueltos en arpillera, y siete carretillas utilizadas para el transporte de la droga.
Horas después del desembarco, agentes del puesto de Lepe localizaron a dos hombres escondidos en una zona de difícil acceso, dentro de un paraje natural protegido y a siete kilómetros del paso de vehículos más cercano. Ambos intentaron huir y ofrecieron una coartada falsa, afirmando que estaban pescando sin tener los útiles necesarios.
Los detenidos presentaban la ropa y el calzado mojados, y vestían camisetas rojas y pantalones cortos negros, una uniformidad que, según la resolución judicial, podría haber servido para identificarse entre los miembros de la organización durante la descarga nocturna. A uno de ellos se le intervinieron dos teléfonos móviles que recibían constantes llamadas y mensajes, además de una linterna frontal.
El alijo incautado ascendió a un peso neto de 2.006,88 kilogramos de hachís, cuyo valor en el mercado ilícito se estimó en 3.753.909 euros. La Audiencia de Huelva ha impuesto a uno de los condenados una pena de tres años, nueve meses y un día de prisión, debido a la agravante de reincidencia. El segundo ha sido sentenciado a tres años y un día de cárcel.
Adicionalmente, ambos deberán abonar dos multas de cuatro millones de euros cada uno, como autores de un delito contra la salud pública, con las modalidades de notoria importancia y extrema gravedad por el uso de embarcación.




