Para los venezolanos afincados en Huelva, la distancia física no ha sido un impedimento para sentir el dolor y la incertidumbre provocados por la reciente catástrofe en su país. Las llamadas sin respuesta, los mensajes de familiares y las fotografías de daños han mantenido viva la conexión emocional con la tragedia.
El sacerdote Enrique Uzcategui, del Obispado de Huelva, relata cómo la comunidad ha revivido sentimientos de tristeza e impotencia. "Otra vez Venezuela, otra vez nos ocurre algo", ha sido una frase recurrente entre los residentes, quienes luchan contra el dolor desde lejos sin poder acompañar a sus seres queridos en persona.
La catástrofe ha afectado directamente a algunas familias en Huelva. El sacerdote Enrique Uzcategui compartió el caso de una joven que perdió a su madre y tío en el terremoto, y el de una familia de La Guaira cuyas viviendas sufrieron daños, evidenciando que no se trata de una noticia lejana sino de una realidad cercana y dolorosa.
El propio Uzcategui también vivió la tragedia de cerca con el fallecimiento de un amigo en el derrumbe de un hotel en Venezuela. A pesar del sufrimiento, destaca la solidaridad surgida entre los venezolanos de Huelva.
“"Hay mucho sufrimiento y preocupación, pero también solidaridad y apoyo."
La Catedral de la Merced en Huelva se convirtió en un refugio y lugar de oración para la comunidad. Se celebraron varias eucaristías por las víctimas, que sirvieron como punto de encuentro para los venezolanos, ofreciendo consuelo y permitiendo compartir experiencias.
Además de los actos religiosos, se organizaron concentraciones sencillas para visibilizar el dolor de una comunidad que observaba a distancia la difícil situación de su país.
Desde Huelva, ONGs y voluntarios como Manuel Canelo y el sacerdote Enrique Uzcategui brindan ayuda a los afectados. Uzcategui colabora actualmente en Venezuela con familias desplazadas y centros de acopio, y planea continuar su compromiso desde Huelva.
Manuel Canelo se desplazó a Venezuela para apoyar a la Cruz Roja Venezolana en tareas técnicas para el funcionamiento de hospitales, reforzando el sistema sanitario. Desde julio, se han realizado miles de consultas médicas y atenciones de salud mental y apoyo psicosocial.
La Diputación Provincial de Huelva también se sumó a la movilización, creando una Mesa de Coordinación y destinando 27.000 euros a proyectos de emergencia a través de organizaciones como Bomberos Unidos sin Fronteras y la Fundación SAMU.
La preocupación por familiares y amigos ha unido a los venezolanos de Huelva, quienes han afrontado pérdidas y daños materiales. Para ellos, la distancia nunca significó estar ajenos al dolor, y el apoyo humano y emocional se considera tan importante como la ayuda material.




