Este importante yacimiento, reconocido como una de las joyas históricas de Málaga, ha incorporado a sus itinerarios turísticos una sección que hasta ahora permanecía menos accesible. Los visitantes tendrán la oportunidad de explorar suelos neandertales y marcas en las paredes, que ahora adquieren un papel central junto a los demás restos de presencia humana en la cueva.
En 2018, la Cueva de Ardales fue noticia internacional cuando se anunciaron dataciones de pinturas rojas de hace 65.000 años. Este hallazgo generó un debate significativo entre la comunidad científica sobre la aplicación de nuevas tecnologías de datación y la posibilidad de que el arte humano se originara mucho antes de la llegada del Homo sapiens a Europa.
Durante el recorrido por la zona neandertal, los asistentes podrán observar las excavaciones arqueológicas realizadas para investigar estos suelos, así como los distintos tipos de pinturas rojas y las numerosas marcas de manos que adornan las paredes de la cavidad.
“"Hay una gran revolución científica detrás de toda esta investigación y en este caso las cuevas de Ardales y la de la Victoria en Rincón, juegan un papel extraordinario, dado que ambas comparten este tipo de arte paleolítico arcaico con las personas que, en grupos controlados, acceden a sus oscuras galerías."
El objetivo principal de estas nuevas visitas culturales es acercar al público este relevante descubrimiento. Se busca divulgar uno de los hallazgos históricos más importantes de la última década, a través de guías expertos que explican la trascendencia de las cuevas paleolíticas de Málaga durante un recorrido de dos horas.
La iniciativa subraya la importancia de la divulgación directa en los enclaves originales, permitiendo a los visitantes transportarse a los escenarios donde nuestros antepasados dejaron sus huellas, convirtiendo estas cuevas en auténticos templos y museos del Paleolítico.




