A poca distancia de Beas de Guadix, se encuentra uno de los miradores naturales más singulares de Granada, conocido como el 'Mirador del Fin del Mundo'. Este enclave se abre a un panorama de cárcavas y barrancos de tonos rojizos que se extienden hasta las montañas, permitiendo contemplar Sierra Nevada, los 'badlands' de Guadix, las alamedas del río Fardes, la vega del río Alhama y el Cerro Mencal.
El paisaje, que pertenece al Geoparque de Granada, es testigo de una historia geológica de millones de años. Durante aproximadamente cinco millones de años, la zona fue una cuenca cerrada donde se acumularon sedimentos de las sierras cercanas. Hace unos 500.000 años, la conexión con la red fluvial del Guadalquivir inició procesos erosivos que esculpieron las cárcavas y 'badlands' actuales.
Desde el mirador, se divisa el valle del río Alhama, incluyendo municipios como Cortes y Graena, Beas de Guadix, Marchal y Purullena. Las Cárcavas de Marchal, declaradas Monumento Natural, son una de las formaciones más emblemáticas de la región.
Para acceder a este 'Fin del Mundo', es necesario completar el último kilómetro a pie. Una pista ascendente desde la entrada de Beas de Guadix conduce al mirador. La recompensa es una panorámica que combina las tierras erosionadas de Guadix en primer plano con las cumbres de Sierra Nevada al fondo, justificando su peculiar nombre.




