Un fuerte temblor de magnitud 4.8, con epicentro en Alhendín, sacudió la madrugada de este viernes a Granada y provincias limítrofes, generando pánico entre los residentes que salieron a la calle en pijama ante el temor a derrumbes.
El seísmo, que se produjo a cero kilómetros de profundidad, fue descrito por los afectados como un "crujido" y un "estruendo grandísimo". Muchas familias pasaron horas a la intemperie, preocupadas por las numerosas réplicas que se han sucedido y que continúan produciéndose.
Las redes sociales se llenaron de mensajes e imágenes del impacto del terremoto. Algunos residentes, como varios streamers que se encontraban en directo, capturaron el momento exacto del temblor.
“"Fue un crujido, un estruendo grandísimo"
“"Me pilló viendo la televisión y con el meneo me salí a la calle, estaba todo el mundo allí"
Una de las imágenes más impactantes fue la de un coche y una moto sepultados bajo la cornisa de un edificio que se vino abajo. "Sentimos el terremoto y fuimos al coche directamente para resguardarnos y mi novia se lo encontró así", relató el dueño de los vehículos, a la espera de una grúa.
En el interior de las viviendas, se han reportado grietas en tabiques y paredes, lo que ha puesto en alerta a los propietarios. La actividad sísmica no ha cesado durante toda la noche, con decenas de terremotos, dos de ellos especialmente notorios a las 6:30 y 9:00 horas.
Tras el suceso, muchos vecinos optaron por resguardarse en parques y zonas abiertas, recordando antecedentes sísmicos en otras regiones y el enjambre sísmico de 2021 en la propia provincia. Otros decidieron abandonar temporalmente sus hogares.
Con la llegada de la luz del día, se trabaja para evaluar las estructuras dañadas y acordonar las zonas de riesgo, mientras Granada intenta recuperar la normalidad tras una madrugada angustiosa.




