El consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, ha informado que se han inspeccionado hasta el momento 580 hogares en la provincia de Granada. De estas, únicamente catorce viviendas se encuentran en 'nivel rojo', lo que significa que, si bien no presentan riesgo de derrumbe inminente, no pueden ser ocupadas hasta que se implementen las medidas de seguridad necesarias.
Sanz destacó que la mayoría de las viviendas analizadas no presentan afecciones graves, señalando la ausencia de daños estructurales generalizados. Los desperfectos se limitan principalmente a grietas o desprendimientos, aspectos que no comprometen la seguridad estructural ni el patrimonio monumental, como es el caso de la Alhambra.
Desde el pasado 15 de agosto, fecha del primer terremoto de magnitud 5 con epicentro en Alhendín, el servicio de emergencias 112 ha gestionado 5.300 llamadas. La mayoría de estas comunicaciones se debieron a la ansiedad ciudadana ante los temblores. La fase de emergencias, nivel 1, permanece activa, y las labores de inspección y acordonamiento de zonas continúan.
El consejero insistió en la imposibilidad de predecir terremotos, pero subrayó la importancia de que cada ciudadano aprenda a actuar para minimizar riesgos ante posibles réplicas. Recordó que el monitoreo de la situación es constante, ya que los expertos advierten de que se trata de una 'serie sísmica compleja'.




