Los hechos ocurrieron de madrugada, cuando la víctima, una mujer de 68 años, se despertó al escuchar ruidos y descubrió a un intruso en el salón de su casa. Al gritar, el asaltante huyó saltando por el balcón. Los agentes policiales que acudieron al lugar encontraron el ventanal del balcón desencajado, indicando que pudo ser el punto de entrada y salida del ladrón.
Entre los objetos presuntamente sustraídos por el ladrón antes de su huida se encontraban una tarjeta de crédito, un teléfono móvil, una tableta, varios documentos personales y 50 euros en efectivo. Durante la inspección, la Policía Nacional localizó en la jardinera del balcón un reloj que no pertenecía a la víctima.
Gracias a la identificación del reloj, se pudo determinar la identidad del presunto autor, lo que activó una búsqueda policial. Una semana después, una patrulla de seguridad ciudadana identificó al individuo en la terraza de un edificio. Al serle encontrados unos guantes negros y un destornillador de punta plana, objetos susceptibles de ser utilizados para cometer robos, se comprobó que tenía una orden de búsqueda activa por un robo con fuerza.
El detenido, que cuenta con una treintena de antecedentes policiales por hechos similares, ha sido puesto a disposición de la autoridad judicial. La nota de prensa del cuerpo policial destaca la importancia de los objetos encontrados en la escena del crimen para la resolución del caso.




