Durante la presentación de los 109 candidatos del Partido Popular para las elecciones del 17 de marzo en las ocho provincias andaluzas, Moreno ha defendido la necesidad de un gobierno estable. Ha comparado la situación actual con la de otras comunidades como Extremadura, Aragón y Castilla y León, y la de España, donde, según él, se vive una «situación de bloqueo y parálisis social».
“"Los dos partidos que no tienen opciones van a dedicar sus esfuerzos a romper la estabilidad, la concordia y el progreso en Andalucía."
Sin mencionar explícitamente a Vox ni al PSOE, el líder popular ha instado a los votantes a elegir al PP, al que ha descrito como «un equipo capaz, veraz y que trabaja todas las horas del día con el máximo compromiso hacia los andaluces». El evento, que congregó a representantes políticos y afiliados de toda Andalucía, estuvo marcado por un tono optimista, con la palabra «ilusión» resonando en varias ocasiones.
Moreno también ha lanzado críticas a la candidata socialista, María Jesús Montero, sugiriendo que su participación en la campaña es un mero «trámite» al no haber dejado su escaño. En contraste, ha enfatizado la importancia de estas elecciones para el futuro de Andalucía.
El presidente andaluz ha repasado los logros de sus dos legislaturas, destacando un «crecimiento económico innegable», la creación de casi 600.000 empleos, récords de afiliados a la Seguridad Social y una reducción continua del desempleo. Ha prometido continuar con la bajada de impuestos, una política que contrasta con la del Gobierno central, al que acusa de «freír» a impuestos a las pequeñas y medianas empresas.
En cuanto a los servicios públicos, Moreno ha puesto el foco en la sanidad, un tema central en la precampaña del PSOE. Ha recordado la difícil situación heredada y ha asegurado que su gobierno ha aumentado el gasto sanitario hasta los 16.200 millones de euros, así como la inversión en educación, dependencia y formación profesional.




