La autora de obras tan reconocidas como 'El cuento de la criada' y 'Los testamentos', ambas adaptadas con gran éxito a series de televisión, ha recibido este honor en un acto celebrado en la capital granadina. Atwood, nacida en Ottawa el 18 de noviembre de 1939, es una figura polifacética que abarca la poesía, la novela, la crítica literaria, la docencia y el activismo político.
A lo largo de su carrera, Atwood ha sido galardonada con numerosos premios, incluyendo dos Booker Prize, el Premio Arthur C. Clarke, el Premio Franz Kafka y el Premio Princesa de Asturias. Además, es cofundadora del Premio Griffin de Poesía y ha participado activamente en organizaciones de derechos humanos como Amnistía Internacional y en la defensa de las aves a través de BirdLife International.
La concesión del doctorado honorífico por la Universidad de Granada (UGR) fue propuesta por el rector, Pedro Mercado, y el departamento de Filologías Inglesa y Alemana, con el respaldo de diversas facultades y el Instituto de Estudios de las Mujeres y de Género. La institución académica destacó que este reconocimiento celebra 'una vida dedicada y comprometida con la literatura' que ha influido profundamente en los estudios del área.
En sus declaraciones a la prensa, la autora se mostró 'encantada' con la distinción y agradeció la oportunidad de visitar Granada por primera vez, calificando su experiencia como 'magnífica' y destacando la amabilidad de las personas que ha encontrado.
La autora ha defendido la centralidad de las humanidades en un mundo dominado por la aceleración tecnológica, señalando que son esenciales para enseñar a pensar, crear y comprender a los demás, y para cuestionar nuestras propias certezas.
Durante el acto, la profesora Mercedes Díaz Dueñas elogió a Atwood como una figura que encarna valores universitarios como la integración del conocimiento, el pensamiento crítico y el compromiso social. Por su parte, la doctora Atwood enfatizó la importancia de las humanidades para el desarrollo del pensamiento y la comprensión mutua, advirtiendo que una sociedad que no puede pensar con claridad se dirige 'hacia el precipicio'.
El rector de la UGR subrayó que las palabras de la escritora 'resuenan con especial fuerza' en la universidad, reafirmando el compromiso de la institución con una formación integral que va más allá de las habilidades técnicas, promoviendo la capacidad crítica y la responsabilidad ética para formar una ciudadanía capaz de dialogar y entender la complejidad del mundo actual.




