La investigación, llevada a cabo por equipos científicos de la Universidad de Granada (UGR), se centró en el potencial de las marcas viales inteligentes para mejorar la seguridad en carretera. Estas marcas tienen la capacidad de emitir luz en la oscuridad sin necesidad de una fuente eléctrica externa, almacenando energía luminosa durante el día y liberándola progresivamente por la noche.
A diferencia de la señalización convencional, que depende del reflejo de los faros de los vehículos, estas líneas permiten a los conductores anticipar mejor el trazado de la carretera en condiciones de baja visibilidad. Este avance las posiciona como una tecnología emergente clave en el desarrollo de carreteras inteligentes.
Para evaluar su impacto, los investigadores diseñaron un experimento en un simulador avanzado de conducción de la UGR. Los participantes recorrieron escenarios nocturnos que reproducían carreteras rurales con curvas, comparando la señalización convencional con marcas inteligentes de color verde y rojo, y analizando diferentes anchos de línea.
“"Además, en ningún caso se ha detectado un aumento de la velocidad, lo que sugiere que esta tecnología mejora la percepción del trazado sin inducir conductas de riesgo."
Los resultados preliminares indican que, con marcas inteligentes, los conductores mantienen una mayor distancia respecto al borde de la carretera, lo que se asocia a una menor probabilidad de salida de vía. Este efecto positivo se observó tanto con marcas verdes como rojas, sugiriendo una mejora general en la visibilidad del trazado.
El estudio, publicado en la revista internacional Accident Analysis & Prevention, forma parte del proyecto SARAH (Smart Road for Assisted Human Driving), financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, la Agencia Estatal de Investigación y fondos FEDER de la Unión Europea. Los científicos señalan la necesidad de futuras investigaciones en entornos reales para validar y ampliar estos hallazgos prometedores.




