Este homenaje, que tomó por sorpresa a la medallista olímpica, se llevó a cabo en un lugar que ella misma describe como su "segunda casa". María Pérez enfatizó la relevancia de ofrecer a los jóvenes granadinos la oportunidad de desarrollar sus carreras deportivas sin tener que abandonar su tierra natal.
“"Yo no me he ido de Granada para poder serlo. Uno en casa siendo feliz puede conseguir lo máximo posible y yo tengo la suerte de que casi todo mi equipo es de Granada. Me siento una privilegiada."
La deportista, que ya cuenta con un colegio en Orce y el polideportivo Bola de Oro con su nombre, expresó su gratitud y, entre risas, comentó que "tener una pista era lo último que me faltaba". Asimismo, reconoció la "responsabilidad" que siente al ser un "buen ejemplo para toda la sociedad".
La consejera de Deporte de la Junta de Andalucía, Patricia del Pozo, describió el evento como una "emboscada" para sorprender a la atleta. Del Pozo destacó que la placa con el nombre de María Pérez servirá de "inspiración" para los niños que entrenan allí, asegurando que "queríamos que eso se quedara aquí para siempre".
“"Queríamos darle esta sorpresa a una de las mejores atletas que tenemos en el mundo."
La consejera también agradeció la colaboración de Jacinto Garzón, entrenador de María Pérez, por su complicidad en la organización del homenaje. Al acto asistieron también la alcaldesa de Granada, Marifrán Carazo; el delegado de la Junta en la provincia, Antonio Granados; y la consejera de Fomento, Rocío Díaz, quienes celebraron los logros y valores de la atleta.




