La actuación policial se produjo tras recibir un aviso de la Central Operativa, que movilizó a una patrulla hacia el municipio de Cacín. Durante la inspección del turismo, los agentes localizaron una caja que contenía cinco nidos expoliados del medio natural.
En total, fueron hallados 21 polluelos vivos y un huevo, pertenecientes a la familia de las aves fringílidas. Estas especies cantoras cuentan con una protección estricta bajo la normativa medioambiental vigente, lo que prohíbe su captura, posesión y comercio ilícito.
Tras el hallazgo, los efectivos del SEPRONA procedieron a la liberación y reintegro inmediato de los ejemplares en su hábitat natural para asegurar su supervivencia. Las dos personas que viajaban en el vehículo han sido puestas a disposición judicial por su presunta implicación en un delito contra la fauna y la biodiversidad.




