El derbi andaluz, tradicionalmente favorable al equipo malagueño, se tiñó de rojinegro en esta ocasión, marcando un hito para el conjunto granadino. Este triunfo es crucial para el Covirán Granada en su lucha por evitar el descenso, aferrándose a un "milagro" para mantener la categoría.
El partido, disputado en el Palacio de Deportes de Granada el domingo 19 de abril, comenzó con un dominio abrumador del Covirán Granada. Los locales mostraron una gran concentración y un nivel físico que descolocó al Unicaja, que apenas sumó dos puntos en los primeros siete minutos. La primera mitad concluyó con una ventaja significativa para los granadinos, que supieron gestionar los momentos de presión del rival.
“"El equipo malagueño se acercaba peligrosamente a su quinta derrota consecutiva en la Liga Endesa."
A pesar de los intentos del Unicaja por recortar distancias, especialmente en el segundo y tercer cuarto, el Covirán Granada mantuvo la calma y la efectividad. Momentos clave, como los triples consecutivos de Jovan Kljajic y la actuación de Elias Valtonen, fueron fundamentales para contener la reacción visitante. El encuentro estuvo marcado por la intensidad y las faltas, con ambos equipos luchando por cada posesión.
En los últimos diez minutos, el Covirán Granada demostró madurez para no perder el control, a pesar de algunas decisiones arbitrales controvertidas. La reaparición de William Howard, tras un mes de baja, aportó energía y acierto, consolidando la ventaja local. Finalmente, el equipo granadino cerró el partido con un contundente 83 a 71, dejando al Unicaja en una situación complicada tras sumar su quinta derrota consecutiva.




