El Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC), con sede en Granada, ha presentado el análisis más completo hasta la fecha sobre la explosión del cometa 17P/Holmes, un evento astronómico que ocurrió en octubre de 2007 y que asombró al mundo.
Este cometa experimentó un aumento de brillo de casi medio millón de veces, haciéndose visible a simple vista, y su coma, la nube de gas y polvo que lo rodea, llegó a ser aparente más grande que el Sol. El estudio, publicado en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, liderado por el IAA-CSIC, busca explicar la física detrás de este fenómeno.
La investigación permite estimar la cantidad de materia expulsada, el número de partículas liberadas y su tamaño. La investigadora Maria Gritsevich destacó que es el primer estudio con un resumen histórico completo de todos los estallidos documentados de 17P/Holmes desde su descubrimiento en 1892.
Los estallidos cometarios son aumentos súbitos e impredecibles de brillo y actividad, expulsando grandes cantidades de polvo y gas. A pesar de ser fenómenos recurrentes, sus desencadenantes físicos aún no se comprenden del todo. Investigaciones previas no habían logrado explicar la compleja expansión del material expulsado por 17P/Holmes.
El equipo analizó observaciones históricas entre 1892 y 2021, centrándose en el evento de 2007. Estimaron la cantidad de polvo liberado, el tamaño de las partículas y su expansión basándose en los cambios de brillo registrados.
“Nuestros resultados apuntan a que los grandes estallidos cometarios pueden explicarse por la expulsión de enormes cantidades de polvo extremadamente fino y poroso”, explicó Gritsevich. Añadió que este material dispersa la luz solar de manera muy eficaz, provocando el drástico aumento de brillo.
El estudio sugiere que eventos extremos como el de 2007 pueden originarse por la liberación de partículas muy pequeñas, sin necesidad de que el cometa expulse una masa excepcionalmente grande. El profesor Alberto Javier Castro, coautor, afirmó que los resultados son esenciales para futuras simulaciones y misiones a cometas.
El material expulsado por grandes estallidos puede cruzarse con la órbita terrestre, generando lluvias de meteoros. Aunque 17P/Holmes no está asociado a ninguna lluvia de estrellas visible, su estudio ayuda a comprender cómo los cometas aportan polvo al espacio interplanetario tras episodios de actividad extrema.
Gritsevich concluyó que el trabajo podría ayudar en el futuro a identificar y analizar material liberado por cometas transitorios o incluso por aquellos que ya se han desintegrado.




