Tras los terremotos que han afectado la capital granadina, se ha llevado a cabo una exhaustiva revisión en 38 centros educativos para asegurar que todas las instalaciones se encuentran en condiciones óptimas para el inicio del curso escolar. Afortunadamente, ninguna de las escuelas presenta daños estructurales significativos.
Actualmente, los trabajos se centran en la reparación de desperfectos menores, como el arreglo de paredes agrietadas, la sustitución de falsos techos dañados o el cambio de puertas afectadas. Estas labores buscan garantizar que la vuelta a las aulas se produzca con la máxima normalidad posible.
La alcaldesa de la ciudad ha anunciado la asignación de un presupuesto superior a medio millón de euros destinado a estas reparaciones y a asegurar la seguridad de los recintos educativos.




