El seísmo principal tuvo lugar a la 1:04 horas con epicentro al noreste de Alhendín, a unos ocho kilómetros al suroeste de la capital granadina. La réplica de mayor intensidad, alcanzando magnitud 3,3, se produjo aproximadamente cinco horas después del evento inicial.
Todas las réplicas posteriores se han originado a menos de 10 kilómetros de profundidad. La zona, según el IGN, se caracteriza por ser una de las de mayor actividad y riesgo sísmico en la Península Ibérica.
El temblor se sintió en amplias áreas de Andalucía central y oriental, así como en diversas localidades de Murcia, Castilla-La Mancha y la Comunidad de Madrid. Los más de 10.000 cuestionarios recibidos por el organismo han confirmado la caída de objetos y daños no estructurales en edificaciones de la zona epicentral.
Este episodio se enmarca dentro de la actividad sísmica habitual de la cuenca de Granada. Sin embargo, la historia sísmica de la provincia recuerda eventos de mayor envergadura, como el destructivo terremoto de Arenas del Rey en 1884 (intensidad estimada 9-10) y otro registrado al sur de Granada en 1431 (intensidad 8-9).
El antecedente más reciente fue el enjambre sísmico que afectó a Santa Fe y Atarfe entre diciembre de 2020 y agosto de 2021, con más de 3.000 terremotos superficiales, seis de ellos superando la magnitud 4, y uno máximo de 4,5. El seísmo de esta madrugada representa, por tanto, el de mayor magnitud registrado en Granada en las últimas décadas.




