De estos movimientos telúricos, 13 han sido percibidos por la población, si bien ninguno se ha sentido en la provincia de Córdoba. La réplica de mayor magnitud alcanzó los 3,3 y ocurrió aproximadamente cinco horas después del sismo inicial.
El IGN detalló que el terremoto principal se produjo a las 1:04:40 hora peninsular, con una magnitud de 4,8. Su epicentro se localizó al noreste de Alhendín, en Granada, a unos ocho kilómetros al suroeste de la capital granadina. Todas las réplicas se han registrado a profundidades muy superficiales, inferiores a los 10 kilómetros.
Según los datos recabados a través de más de 10.000 cuestionarios, el temblor se percibió en la Andalucía central y oriental, así como en algunas localidades de la Región de Murcia, el sur de Castilla-La Mancha e incluso en la Comunidad de Madrid. En la zona epicentral se reportaron daños no estructurales y caídas de objetos en algunas construcciones.
El instituto explicó que este evento sísmico se enmarca en la cuenca de Granada, dentro del sector central de las Béticas Orientales, una zona de alta actividad y peligrosidad sísmica en la Península Ibérica. Históricamente, esta región ha experimentado terremotos destructivos significativos, como el de 1884 en Arenas del Rey (intensidad 9-10) y el de 1431 al sur de Granada (intensidad 8-9).
Más recientemente, se destacó la serie sísmica ocurrida entre diciembre de 2020 y agosto de 2021 en las cercanías de Santa Fe y Atarfe, también en Granada. Durante ese periodo, se registraron más de 3.000 terremotos superficiales, seis de ellos con magnitudes entre 4 y 5, siendo la máxima de 4,5.




