Estas ayudas se suman a los fondos de contingencia, remanentes y recursos de Presidencia, según detalló el presidente de la entidad, Francis Rodríguez. La primera línea de financiación se destinará a reparar daños en bienes e infraestructuras municipales que no estén cubiertos por seguros o pólizas de responsabilidad civil de los ayuntamientos.
La segunda línea se articulará a través de subvenciones nominativas para cubrir gastos corrientes extraordinarios asumidos por los consistorios durante la emergencia, garantizando así la seguridad de los vecinos y la recuperación de servicios y espacios públicos dañados.
El presidente Francis Rodríguez, junto a la vicepresidenta María Vera y el diputado de Emergencias, Eduardo Martos, presentó estas medidas con el objetivo de respaldar a los ayuntamientos en la gestión de los gastos extraordinarios.
El programa permitirá financiar inspecciones técnicas de edificios e infraestructuras, así como los honorarios de profesionales encargados de evaluar los daños. También se sufragarán actuaciones como apuntalamientos, vallados, retirada de cascotes y limpieza de espacios públicos.
Además, se contemplan la reparación de calles, caminos, plazas, redes e instalaciones afectadas por los movimientos sísmicos, incluyendo gastos derivados del cierre preventivo y posterior reapertura de espacios públicos.
El plan también prevé actuaciones urgentes en inmuebles de titularidad privada si son necesarias para evitar riesgos para personas o la vía pública, como inspecciones de emergencia, vallados y retirada de elementos con riesgo de desprendimiento.
Francis Rodríguez agradeció la labor de los Bomberos de la Diputación y de todos los efectivos y trabajadores municipales por su profesionalidad y entrega durante la intensa actividad sísmica.
Con este programa, la institución provincial busca dar continuidad a la respuesta de emergencia y facilitar una segunda fase centrada en la recuperación y el retorno a la normalidad de los municipios afectados.




