La consideración de las mascotas como un miembro más de la familia ha impulsado un notable incremento del turismo 'pet friendly'. Datos de 2025 estiman que cerca del 40% de la población española convive con al menos un animal, y de ellos, casi un 27% tiene perro. Esta realidad ha llevado a muchos municipios costeros a adaptar sus playas para la convivencia de animales y personas.
Sin embargo, existen diferencias significativas entre territorios. Mientras que Andalucía cuenta con numerosas playas caninas, la Costa Tropical de Granada dispone únicamente de dos espacios reconocidos. Esta cifra contrasta con la provincia vecina de Málaga, que presenta un catálogo mucho más extenso y se ha consolidado como un referente 'dog friendly' en la comunidad.
En Granada, la oferta se limita a la Playa del Cable en Motril y La Veintiuna en Almuñécar. La Playa del Cable, con 12.000 metros cuadrados, ha sido recientemente renovada con servicios como duchas para animales, bancos y zonas de sombra. Su ubicación permite paseos por el paseo marítimo y la Senda Litoral. Por su parte, La Veintiuna es una cala más pequeña y natural, aunque con predominio de piedras que la hacen menos cómoda para algunos usuarios.
En contraste, la Costa del Sol malagueña ofrece entre siete y ocho playas oficiales, equipadas con duchas, pipicanes y parques de juego. Destaca la playa de Torre del Mar (Vélez-Málaga), que desde 2024 cuenta incluso con perros socorristas. Otras opciones incluyen Arroyo de Totalán, Castillo Sohail en Fuengirola, Piedra Paloma en Casares, la de Torrox y El Pinillo en Marbella.
La disparidad en la infraestructura para mascotas entre ambas provincias subraya la necesidad de que la costa granadina mejore y amplíe sus espacios. Mientras Málaga sobresale por su variedad y servicios, Granada ofrece una experiencia más tranquila, aunque con una oferta limitada para las familias que buscan disfrutar de la playa con sus compañeros de cuatro patas.




